Pasaron 38 años desde la única vez que Flamengo y Liverpool estuvieron cara a cara dirimiendo cuál era, por ese entonces, el mejor equipo del planeta. En 1981, un “Mengao” tan “picante” como fuera de serie; en el que se destacaban cracks como Zico, Tita, Nunes o Adílio, entre otros, pasó por encima a Liverpool, en el estadio Nacional de Tokio, por la final Intercontinental.
Aquella vez fue 3-0 para los brasileños, los que pasaron por encima a los ingleses, que se habían clasificado a esa final tras vencer a Real Madrid en la final de Copa de Campeones de Europa. Dos goles de Nunes y otro a Adílio habían inclinado la balanza a favor de los sudamericanos que eran dirigidos por Paulo César Carpegiani.
Por eso, el juego de hoy desde las 14.30 en el estadio Internacional Khalifa de Doha, Qatar, Liverpool intentará extender su enorme presente y vengar esa aún dolorosa derrota.
El “Fla” vive un momento notable. Ganó la Copa Libertadores, obtuvo con notable efectividad el Brasileirao y llegó a esta final luego de eliminar al Al-Hilal con autoridad. Pero los pergaminos de los dirigidos por Jürgen Klopp parecen ser mucho más contundentes: es el líder de la Premier League y si bien sufrió para vencer sobre la hora a Monterrey, su nivel juego garantiza el buen espectáculo. Liverpool tiene una enorme dinámica; con marcadores de punta que son salida constante, variante ofensiva, y que además cuenta con el desequilibrio que marca el poderoso trío ofensivo: Mohamed Salah, Roberto Firmino y Sadio Mané.
“Queremos ganar la competencia, aunque será muy difícil porque nuestro oponente es muy bueno”, sentenció Klopp, que respeta muchísimo a su rival. ¿Podrá “The Reds” cobrarse venganza?